Cultura de Paz

Aunque los conflictos armados han estado presentes a lo largo de la humanidad, sus características se han ido transformando a lo largo del tiempo.

Hoy en día, se entiende por conflicto armado, todo enfrentamiento protagonizado por grupos armados regulares o irregulares con objetivos percibidos como incompatibles, en el que el uso continuado y organizado de la violencia, provoca un mínimo de 100 víctimas mortales en un año, y/o un grave impacto en el territorio y seguridad humana.

Las causas de dichos conflictos se vinculan normalmente con demandas de autodeterminación/aspiraciones identitarias; oposiciones a las políticas del Gobierno ; y/o control de los recursos de un territorio.

En la última publicación de la Organización de Escola de Cultura de Pau, «Alerta 2018!», se registran 33 conflictos armados de los cuales 14 se sitúan en África, 9 en Asia, 6 en Oriente Medio, 3 en Europa y 1 en América.

El 79% de dichos conflictos, según las mismas fuentes, tuvieron un carácter interno  e internacionalizado. Es decir, 26 de ellos han sido intervenidos por un Estado u Organización de distinto origen a los países del territorio del conflicto. Este tercer actor puede intervenir de diversas formas: militarmente, políticamente, económicamente, mediaciones

 de paz, etc.

Aunque muchos de los conflictos son intervenidos con acciones militares, menos del 10% finalizan en victoria militar y más del 80% de los conflictos armados finalizan en un acuerdo de paz.

En cuanto al rol del tercer actor como agente mediador de negociaciones entre ambas partes, suele empoderar y equilibrar las partes implicadas en el conflicto, desbloquear el diálogo, garantizar los compromisos que se realizan, ayudar a redefinir el problema, incentivar la búsqueda de soluciones, instar a una exposición clara y constructiva, y dotar a la negociación de mayor capacidad técnica.

Esta tendencia de internacionalizar el conflicto cada vez se hace más evidente debido al sistema globalizado en el que vivimos.

El comercio global de las armas, los intereses económicos o políticos de los países que colindan con el país del conflicto, la participación de combatientes extranjeros, y/o el apoyo militar de otros Estados provoca una gran confluencia entre actores nacionales e internacionales que se refleja en el escenario del conflicto armado.

Es decir, la multiplicidad de actores y el peso de cada uno de ellos puede conllevar grandes consecuencias al enfrentamiento o a las negociaciones de paz del mismo.

Expandir la cultura de paz es una responsabilidad de todos.