Turismo con animales

Tal y como nos dice FAADA (organización sin ánimo de lucro que lucha por los derechos de los animales)“El principal problema es la falta de información. Casi todos los que realizan actividades con seres vivos suelen ser amantes de los animales. Ven la actividad atractiva y creen que están haciendo algo bueno. Las empresas se aprovechan de eso. Al no haber sangre y no ser un maltrato evidente, es muy difícil de erradicar”.

Los valores que transmiten las actividades que utilizan animales refleja la creencia de que los animales están aquí para nuestra diversión y explotación, lo cual no solo los degrada, sino que también desensibiliza y desconecta a la sociedad ante los actos de crueldad a los que se ven sometidos. No olvidemos que el uso y la exhibición de animales salvajes no deja de ser una actividad lucrativa para muchos. Este beneficio económico prima por encima de las necesidades biológicas, físicas, emocionales y comportamentales de los animales.

Según World Animal Protection En siete de los países de Asia en los que se ofrece entretenimiento con elefantes (Camboya, India, Laos, Nepal, Sri Lanka y Tailandia) hay más de 3.000 elefantes adiestrados dedicados a trabajos turísticos y el 80% de ellos viven en condiciones en los que son habituales golpes, cadenas, mala alimentación, separación de crías y madres, y el estrés de largas horas de trabajo.

 

Es por esto que en nuestros viajes tenemos que evitar las empresas que utilizan animales para lucrarse con ellos. Entre ello lo más habitual cuando viajamos es: nadar con delfines, montar en elefante o caballo, alimentar a un tigre bebé, sacar fotos con un mono o con una serpiente o con loros, tucanes y un largo etc. Tenemos que pensar que en cada una de estas actividades hay detrás un animal maltratado. Por ejemplo en el caso de los tigres muchas veces se les arrancan los colmillos para que no puedan mordernos, o debido a las fotos muchos animales se quedan ciegos, en el caso de los elefantes muchos de ellos llegan a transportar más de 150 kilos ante unas temperaturas muy elevadas.

Es por esto que entre todos tenemos que fomentar el turismo responsable  teniendo siempre en cuenta que los animales son seres vivos y que sienten, al igual que las personas. Tienen el derecho de vivir en libertad y poder desarrollar sus comportamientos naturales.

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